El panorama teatral colombiano sigue apostándole a propuestas que no solo entretienen, sino que interpelan profundamente al espectador. En esta línea, el Círculo Colombiano de Artistas CICA presenta su más reciente creación escénica: La Liberación Masculina, una puesta en escena que promete abrir conversaciones incómodas —pero necesarias— sobre el amor, el poder y las relaciones contemporáneas.
Un clásico reinterpretado desde el presente
La obra, escrita originalmente por Álvaro Salom Becerra, cobra una nueva vida bajo la dirección y adaptación de Fernando Nope, quien junto al elenco propone una versión contemporánea titulada “Parejas en estado de sitio”. Esta reinterpretación no solo actualiza el texto, sino que lo convierte en un espejo de las dinámicas afectivas actuales, donde las relaciones humanas se ven atravesadas por tensiones invisibles, estructuras heredadas y patrones que parecen imposibles de romper.
Una experiencia escénica inquietante y reflexiva
La puesta en escena se aleja del realismo tradicional. En lugar de personajes convencionales, el público se encontrará con arquetipos deformados, figuras simbólicas que encarnan tanto víctimas como victimarios dentro de un mismo sistema emocional. Este recurso permite que la obra trascienda lo individual y se instale en un plano colectivo, donde cada espectador puede reconocerse —o incomodarse— en lo que ve.

La historia se desarrolla en un espacio donde el tiempo parece suspendido. Allí, distintas parejas se encuentran, se fracturan y vuelven a intentarlo, repitiendo ciclos cargados de deseo, frustración y contradicción. Lo que inicialmente parecen historias independientes, poco a poco revelan una estructura común: la repetición de patrones afectivos que se transmiten y perpetúan.
El amor bajo la lupa
Más que una obra sobre relaciones, La Liberación Masculina es una reflexión sobre el amor entendido como sistema de poder. A través del humor ácido, la sátira y el absurdo, la puesta desmonta la idea romántica de la pareja moderna para exponer una verdad incómoda: el amor también puede ser una forma de dominación.
La obra plantea una pregunta que resuena mucho después de que cae el telón: ¿cuánto de lo que vivimos en nuestras relaciones es realmente una elección… y cuánto es simplemente repetición?
Un elenco que da vida a la tensión emocional
El montaje cuenta con las actuaciones de Carlos Gutiérrez, James Vargas, Leopolda Rojas y Danae, quienes asumen el reto de interpretar personajes complejos, cargados de simbolismo y emocionalidad. Su trabajo en escena es clave para transmitir la intensidad y la profundidad del mensaje.

Temporada y lugar
La obra tendrá temporada los días 7, 8, 9 y 16 de mayo en el Teatro Bernardo Romero Lozano, ubicado en la calle 46 No. 28-30 de Bogotá. Un espacio reconocido por su compromiso con el teatro contemporáneo y las propuestas escénicas que invitan a la reflexión.
Una invitación a mirarse en el espejo
Más allá de ser una obra teatral, esta propuesta se convierte en una experiencia emocional y crítica. Es una invitación a cuestionar lo aprendido, a identificar patrones y, quizás, a replantear la forma en que entendemos y vivimos nuestras relaciones.
En un momento donde las conversaciones sobre género, afectividad y poder están más vigentes que nunca, La Liberación Masculina llega como una pieza pertinente, valiente y profundamente humana. Un montaje que no ofrece respuestas fáciles, pero sí deja preguntas difíciles de ignorar.



