El fraude de identidad sintética creció 153% en el último año en Colombia y los ataques en transferencias electrónicas (ACH) un 113%. Las reglas tradicionales ya no alcanzan.
El ecommerce colombiano se ha consolidado en los últimos tres años como el tercer mercado más relevante de Latinoamérica. Solo en 2024 alcanzó un cierre de USD 52.000 millones y se proyecta que para 2027 llegue a USD 81.000 millones, con un crecimiento anual compuesto (CAGR) del 16%. Bogotá lidera con el 46% de las transacciones online, seguida por Antioquia (22%) y Valle del Cauca (13%). Sin embargo, el mismo crecimiento que impulsa al sector está siendo capturado, en una proporción cada vez mayor, por redes de fraude que operan con automatización industrial: bots, identidades sintéticas generadas con IA y ataques coordinados que se ejecutan en milisegundos. Hoy, la pregunta ya no es si una tienda será atacada, sino con qué inteligencia logrará defenderse.
Koin, la red de prevención de fraude AI Driven más grande de Latinoamérica, presenta su balance anual sobre el estado del fraude digital en Colombia. Con más de 13 años de operación regional, la compañía procesa anualmente más de 4 millones de transacciones por un volumen superior a USD 12.000 millones de TPV, una escala que alimenta y diferencia a sus modelos de inteligencia artificial: cada transacción que pasa por la red mejora la capacidad de detección para todos los comercios conectados.
El informe de Koin advierte que en Colombia las soluciones basadas en reglas estáticas y revisión manual han quedado estructuralmente desbordadas. La diferencia entre proteger ingresos y afectar la conversión depende hoy de la calidad del modelo de inteligencia artificial detrás de cada decisión. En este contexto, la compañía subraya que el verdadero desafío del ecommerce es enfrentar un escenario de “IA contra IA”, donde los atacantes ya emplean modelos generativos para crear identidades falsas, automatizar intentos de fraude y probar miles de combinaciones por minuto.
«Defenderse con reglas escritas a mano es como llevar un cuchillo a un tiroteo. El verdadero costo no es el fraude consumado, sino el 40% de clientes legítimos que nunca regresan tras un rechazo erróneo. Solo un sistema de IA bien entrenado, con la escala suficiente, puede distinguir en milisegundos al comprador real del atacante. Esa es la nueva frontera competitiva del ecommerce.» afirma Dieter Spangenberg, Chief Fraud Officer de Koi
Por qué las reglas tradicionales ya no escalan
El informe de Koin identifica tres dinámicas que rompieron el modelo tradicional de prevención:
1. Velocidad industrial del ataque. Durante eventos como Hot Sale, Black Friday y la temporada navideña, agravada en Colombia por la prima salarial de diciembre, el volumen transaccional se multiplica. Entre el 28 de noviembre y el 2 de diciembre, el 7,1% de todas las transacciones de retail son sospechosas de fraude, con pico el 1 de diciembre. Ningún equipo humano ni motor de reglas estáticas puede calibrarse a esa velocidad.
2. Sofisticación generativa. El fraude de identidad sintética combinaciones de datos reales y fabricados por IA creció 153% interanual en ecommerce, y el fraude en transferencias electrónicas (ACH) 113%. Son ataques diseñados específicamente para evadir listas negras y reglas tradicionales.
3. Costo oculto del falso positivo. Las pérdidas por rechazos erróneos pueden superar a las del fraude real. Plataformas mal calibradas terminan bloqueando hasta el 6% de las transacciones legítimas en el mercado, deteriorando la experiencia y frenando el crecimiento.
¿Cuáles son los fraudes más frecuentes en el país?
Encabezan la lista las estafas en compras online (phishing), la ingeniería social y los ciberataques en los que delincuentes suplantan la identidad de empresas o personas de confianza, como bancos, redes sociales u organismos públicos, estos intentos representan el 34,5% de los casos reportados a nivel nacional. Les siguen los hackeos y enlaces maliciosos con un 26,7%, el uso indebido de tarjetas de crédito con el 14%, la suplantación de identidad es del 12,6% y los préstamos solicitados a nombre de terceros alcanzan un 8,5%.
“Desde nuestra experiencia sabemos que el fraude online puede representar hasta el 1,9% de los ingresos de una tienda virtual, considerando tanto fraudes consumados (chargebacks) como costos de prevención. En contraste, los clientes que tenemos en el país y América Latina reportan tasas de fraude de apenas 0,10% y un índice de rechazo de solo 1,3%”, asegura Spangenberg de Koin.
Industrias bajo presión y oportunidades para grandes e-commerces
Más allá del retail y turismo (este último con tiquetes considerablemente más altos durante el período vacacional de junio-julio), los videojuegos emergen como un nuevo punto crítico: 13,5% de los intentos sospechosos y un crecimiento interanual del 28%.
Spangenberg destaca que, en los grandes e-commerces, el desafío ya no pasa únicamente por volumen o presupuesto, sino por eficiencia operacional y capacidad de decisión en tiempo real: “Muchos comercios siguen aceptando tasas de fraude de 1% como ‘normales’, cuando la IA bien aplicada las lleva a una décima parte. Además el problema no es únicamente tecnológico, sino también de mentalidad. Los pequeños y medianos comercios suelen ser los más afectados por los altos costos de la tecnología antifraude y por la falta de conocimiento. Ante esta situación el modelo de Koin elimina el riesgo de adopción alineando incentivos cobramos por resultado, no por licencia. La barrera ya no es económica, es de información”.
¿De qué forma la IA puede ayudar a los comercios a enfrentar el problema?
En este escenario preocupante tanto para los comercios como para los usuarios en Colombia, Koin plantea que la inteligencia artificial se ha convertido en el eje diferenciador para enfrentar el fraude digital en el comercio electrónico. A diferencia de las plataformas tradicionales basadas en reglas estáticas y revisión manual, Koin recomienda operar los ecommerce con una arquitectura de Inteligencia Artificial que permita a los comercios anticiparse a los atacantes y distinguir en milisegundos al comprador legítimo del fraudulento.
Con más de 350 empleados, USD 50 millones en facturación y operaciones en Brasil, México, Argentina y Colombia, Koin se posiciona como la red de prevención de fraude de mayor escala en Latinoamérica. Su arquitectura AI-driven permite a los clientes operar con una tasa de fraude de apenas 0,10%, 27 veces menor que el promedio regional, y una tasa de rechazo de solo 1,3%, frente al 6% del mercado. Esta precisión no solo reduce pérdidas, sino que rescata ventas legítimas antes bloqueadas, generando incrementos de hasta 540% en el ROI y consolidando la competitividad del ecommerce.




