La construcción del Monumento a la Resistencia comenzó el día 29 del paro nacional y en el documental Sueños en concreto, el espectador es testigo de cómo los líderes llegan a un acuerdo sobre el diseño y el concepto: un antebrazo que sostiene un letrero con la palabra “Resiste” que rinde homenaje a las víctimas del paro nacional, pero que también habla de la unión de una comunidad que decide hacer uso del arte para expresar al resto de Colombia que no son vándalos, sino personas que quieren estudiar y tener posibilidades de superarse.
“De lo gris a lo blanco, así es el cambio que se puede hacer. Gris, algo sucio, y entra algo puro, de arriba y cambia a la gente… de eso se trata este documental, de cómo se convivió, cómo se hizo (el monumento), de lo que nadie sabe”, expresa ante la cámara El Indio, uno de los protagonistas y quien luego de participar activamente en la construcción viajó a Chile para estar cerca de su hija.
A medida que avanza la construcción los involucrados acogen más ideas sobre la representación y por eso, cuando lo inauguran en junio de 2021, el Monumento a la Resistencia representaba diversas culturas, etnias, el día, la noche y el poder de la vida. Con estos valores se han encontrado por estos días los visitantes a la COP 16 que se desarrolla en Cali.
El objetivo principal de un monumento es mantener viva la memoria y como éste es el símbolo del paro nacional de 2019, “Resiste” (la palabra del letrero) está en presente y cada año es intervenido, pintado y resignificado por la misma comunidad que lo realizó. Actualmente, la película se está proyectando en salas de Cali, Medellín, Manizales, Bogotá y Sogamoso (lugar de origen de la productora Sonia Barrera).
El monumento sigue en pie, a pesar de la oposición de un sector del país, y Puerto Resistencia ha logrado, de cierta manera, continuar con la transformación y resocialización que lideró durante el estallido social, cuando en el sector se reunían agentes culturales, profesores, artistas, jóvenes y padres de familia con el objetivo de resignificar el lugar.
“Yo siento que Sueños en Concreto es una película muy poderosa y valiosa porque hace memoria, es un documento histórico, es archivo vivo sobre la conversación mundial acerca de la resignificación de los monumentos. Las luchas sociales han existido siempre y este es un documental esperanzador que invita al cambio, es la comunidad la que logra transformar su realidad”, comenta la directora Viviana Gómez Echeverry.
Esta transformación y resignificación de Puerto Resistencia se aprecia en el documental cuando las imágenes pasan de mostrar barricadas y enfrentamientos con la fuerza pública, a conciertos, sala de lectura y otras actividades culturales que se realizaban tanto en el CAI (que pasó a ser una casa cultural) y en la calle.
Mientras los artistas y expertos en construcción alzaban el monumento con varillas de acero, arena, cemento y pintura donada por los habitantes de barrios aledaños y otros apasionados de la causa, otros grupos de personas se encargaban de mantener la calma y la seguridad en la zona, y otro lideraba la olla comunitaria o el restaurante que bautizaron “del pueblo para el pueblo”.
El director Anton Wenzel recalca que su postura y la de Gómez Echeverry “viene de un pensamiento político de centro” y que es desde ahí que parten “para discutir, hablar y construir democráticamente” a través de Sueños en Concreto, un documental que se produjo gracias al apoyo de muchos profesionales ligados a la industria cinematográfica y musical colombiana.
“Todos sumamos esfuerzos por la convicción de lo importante que es contar esta historia en la constante reinvención del país. Por eso compartimos una cara diferente de la resistencia: la de los que apuestan por transformar la sociedad desde la construcción colectiva. E invitamos a todos los colombianos a reflexionar sobre el valor simbólico de El Monumento a la Resistencia como insignia de memoria y reivindicación social”, expresan los directores.
El documental finaliza mientras se escucha el tema Yo Marché de Ninio Sacro, quien canta “No me confundas con el que saquea, soy el que marcha. No me confundas con el que quema, soy el que canta (…) Yo represento al que en su cuello nunca lleva alhajas, al trabajador que estudia, al estudiante que trabaja, al ateo, al converso, o al que cree en el universo y al que siempre lleva en su mochila la coca del almuerzo…”.
Y así, con el registro de diferentes voces y partícipes de la construcción del Monumento a la Resistencia, la película Sueños en Concreto apuesta por la construcción de la memoria que, a diferencia de la historia, se teje desde el sentimiento de diversas voces y eso, a la larga, es lo que permite pensarnos como sociedad. Por eso, Anton Wenzel y Viviana Gómez Echeverry enfatizan que el filme es un análisis y una observación de lo que sucedió durante 18 días en Puerto Resistencia.
Sueños en Concreto es producida por Viso Producciones, en coproducción con Vinilo Studio, Futuro Digital, Matumatik Film; en asociación con Salón de Productores y Proyectos Cinematográficos – Sapcine, Verite Colombia, 2.35 Digital. Su distribución en Colombia está a cargo de Danta Cine.




