En el país, hasta el 14 % de los adultos presenta deficiencia de vitamina D y cerca del 29 % insuficiencia,1 una situación que incrementa el riesgo de enfermedades óseas, cardiovasculares y metabólicas, según expertos
La vitamina D, conocida como la “vitamina del sol”, desempeña un papel esencial en el mantenimiento de la salud. Su deficiencia no solo afecta la integridad del sistema óseo, sino que también se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, autoinmunes, obesidad y trastornos inmunológicos.
De acuerdo con un estudio reciente publicado en Nutrients, la vitamina D no solo fortalece los huesos, sino que también participa en el buen funcionamiento del sistema inmune, la salud del corazón, el desarrollo durante el embarazo y la función cerebral, ayudando a reducir el riesgo de diversas enfermedades crónicas.2
En Colombia, estudios han reportado niveles insuficientes de vitamina D en adultos, especialmente en población urbana y mayor, debido a la baja exposición solar, el uso de protector solar, la contaminación atmosférica y dietas deficientes en fuentes ricas en este nutriente que reducen significativamente su producción cutánea.
“La vitamina D es un micronutriente que regula múltiples procesos en el cuerpo, como la absorción del calcio, la función inmunológica y la modulación de la inflamación. Su monitoreo debe formar parte de los controles médicos periódicos”, afirma el Doctor Juan Pablo Molina, director médico Adium Colombia.
Así puede aumentar sus niveles de Vitamina D:
- Exposición solar diaria entre 15 y 30 minutos en horarios de menor radiación (antes de las 10 a. m. o después de las 4 p. m.)
- Consumir alimentos como pescados grasos (salmón, atún), huevos, lácteos fortificados y suplementos alimenticios; que son ricos en este nutriente
- Suplementación bajo supervisión médica, en caso de ser necesario
Recientemente, un estudio financiado por el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. (NHLBI, por sus siglas en inglés) demostró que los suplementos de vitamina D podrían retardar el envejecimiento celular al preservar la longitud de los telómeros, un marcador clave del envejecimiento biológico.3 Este hallazgo refuerza la importancia de mantener niveles adecuados de esta vitamina no solo para la salud ósea e inmunológica, sino también como una posible estrategia preventiva contra el deterioro celular prematuro.
“El seguimiento médico es crucial para identificar deficiencias y corregirlas oportunamente. La prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger la salud ósea y metabólica en la población adulta”, concluye el Dr. Molina.
Dada la alta prevalencia de deficiencia de vitamina D en diversos grupos poblacionales, es fundamental implementar estrategias de salud pública que promuevan hábitos saludables y fomenten la educación nutricional sobre la importancia de esta vitamina para la salud, generando conciencia y contribuyendo a que más personas tomen decisiones informadas para cuidar su salud a lo largo de la vida.



