La histórica empresa de Licores de Cundinamarca está en pleno auge, conmemorando 120 años de trayectoria inigualable en la región. Bajo la dirección visionaria del Gerente, Javier Fernando Rubiano, la compañía ha trazado un ambicioso plan que fusiona la rica tradición con la innovación, fortaleciendo así su legado en el corazón de cada hogar cundinamarqués.
Este compromiso va más allá de la producción de aguardiente y ron; es un arte que une generaciones, celebrando la vida en cada sorbo y honrando la arraigada cultura familiar. Reconociendo la diversidad de gustos en la sociedad cundinamarquesa, la empresa ha desarrollado productos emblemáticos como el Aguardiente Nectar y el refrescante Ron Santa Fe, adaptándolos a cada segmento de la población.
Con la vista puesta en el futuro, la empresa se ha embarcado en un constante viaje de innovación. Desde el lanzamiento del cautivador Aguardiente Dorado, que evoca los sabores auténticos de la tierra, hasta la creación del Sugar Free, pensado para la nueva generación preocupada por su salud, se comprometen a satisfacer las cambiantes necesidades de sus consumidores.
Sin embargo, su compromiso trasciende la calidad de los productos; es también un compromiso con su gente y la comunidad. Dedicados al desarrollo integral del talento humano, buscan garantizar no solo empleo, sino una vida digna para cada colaborador. Expandiendo su presencia más allá de las fronteras locales, llevan el sabor único de sus licores como embajadores orgullosos de la cultura colombiana, promoviendo el respeto y la igualdad de género en todo momento.
La empresa de Licores de Cundinamarca se erige como un símbolo de tradición, innovación y compromiso social. A través de un consumo responsable, invitan a todos a celebrar la vida y honrar cada momento especial con sus exquisitos productos. Porque más que una bebida, en cada brindis se celebra la esencia misma de la vida.




