En medio de un año marcado por la incertidumbre económica, la inestabilidad institucional y los retos de la transición energética, Andesco volvió a consolidarse en 2025 como uno de los actores clave para sostener el funcionamiento del país. Mientras el debate público se concentró en la confrontación política, los servicios públicos —energía, gas, agua, saneamiento, gestión de residuos, telecomunicaciones y televisión— continuaron operando como el mayor nivelador social de Colombia, garantizando continuidad, cobertura y calidad para millones de hogares.
Así lo expresó Camilo Sánchez Ortega, presidente de Andesco y del Consejo Gremial Nacional, al presentar el balance anual del gremio:
“En un año lleno de incertidumbre, ratificamos que los servicios públicos siguen siendo el mayor nivelador social del país. Gracias al trabajo articulado de nuestras empresas afiliadas avanzamos en proyectos históricos, defendimos la seguridad jurídica y garantizamos la continuidad del servicio para millones de usuarios”.
Energía y gas: evitar el colapso financiero y sostener el sistema
Uno de los mayores desafíos de 2025 fue evitar un apagón financiero en el sector energético. Tras intensas gestiones de Andesco ante los ministerios de Minas y Energía y Hacienda, y con el acompañamiento de los entes de control y la rama judicial, el Gobierno Nacional destrabó el pago de los subsidios correspondientes a 2024.
El resultado: más de $3,6 billones girados para energía eléctrica y $995 mil millones para gas natural, recursos que permitieron proteger a los hogares más vulnerables del país. No obstante, el gremio advierte que el problema está lejos de resolverse. A octubre de 2025, la deuda acumulada por subsidios asciende a $2,8 billones, una cifra que pone en riesgo la sostenibilidad del sistema.
A esto se sumaron desafíos operativos críticos: bloqueos en El Guavio, retrasos ambientales en proyectos estratégicos de La Sabana, la deuda de más de $1,5 billones de Air-e y una creciente dependencia del gas importado. A pesar de este panorama, el sector logró mantener la continuidad del servicio, sin racionamientos, apoyado en planes de contingencia y una operación coordinada.
Durante el año, las empresas de energía y gas ejecutaron más de $10 billones en inversiones, reafirmando su papel como columna vertebral del desarrollo económico.
Sin embargo, el mensaje de alerta fue claro. Según Sánchez:
“El país enfrenta un apagón técnico: hay una demanda creciente de proyectos, pero no capacidad energética suficiente para atenderla. El gas es el servicio más crítico: hoy falta el 20% del gas del país, lo que eleva tarifas. Si no se corrige el modelo y se eliminan los colados, los subsidios serán impagables”.
Agua, saneamiento y residuos: infraestructura que transforma territorios
En acueducto, alcantarillado y gestión de residuos, 2025 dejó hitos de largo alcance ambiental y social. Andesco destacó dos proyectos emblemáticos que, juntos, aportan cerca del 25% de la meta nacional de tratamiento de aguas residuales al 2030.
El primero es la PTAR Canoas, que contará con USD 100 millones de financiación del Banco Mundial y la Empresa de Acueducto de Bogotá. Esta planta permitirá tratar el 70% de las aguas residuales de Bogotá y Soacha, beneficiando a 6,3 millones de personas.
El segundo es la PTAR Pereira–Dosquebradas, con un cierre financiero de $462.372 millones, que impactará positivamente a 700 mil habitantes.
En residuos sólidos, el país también dio pasos importantes hacia la sostenibilidad. El nuevo vaso La Piñuela, del relleno La Pradera en Antioquia, garantiza más de ocho años de operación y permitirá generar biogás para 200 mil hogares. En Barranquilla, la planta de biogás del Parque Ambiental Los Pocitos producirá 4,9 MW, energía suficiente para abastecer 10 mil hogares.
Pese a estos avances, Andesco manifestó preocupación por la propuesta de la CRA sobre los nuevos marcos tarifarios de acueducto y aseo.
“Se están presentando con fallas técnicas, sin suficiente socialización ciudadana y podrían afectar seriamente la prestación del servicio, además de poner en riesgo más de 64 mil empleos”, advirtió el presidente del gremio.
TIC y televisión: estabilidad en medio de la incertidumbre normativa
En el frente de las TIC y la televisión, Andesco valoró que durante 2025 no prosperaran iniciativas legislativas que pretendían imponer subsidios cruzados entre estratos y sectores productivos o regresar el servicio de internet a esquemas regulatorios de hace dos décadas.
Aun así, el gremio alertó sobre la proliferación de proyectos de ley sin sustento técnico, en un contexto de marcada inestabilidad institucional, reflejada en el cambio de cuatro ministros en un solo año.
“Estas iniciativas ponen en riesgo la sostenibilidad del sector y su seguridad jurídica. Si persisten, el impacto podría ser muy grave”, señaló Sánchez.
Sostenibilidad y ambiente: avances normativos y cuellos de botella
En materia ambiental, uno de los logros más relevantes fue la expedición del Decreto 774 de 2025, que incorporó la propuesta técnica de Andesco para el uso de biosólidos en sistemas de tratamiento de aguas residuales, impulsando la economía circular desde los servicios públicos.
No obstante, persisten barreras estructurales: la falta de reglas claras sobre gestión social en proyectos energéticos y la desarticulación entre determinantes ambientales y ordenamiento territorial, especialmente en La Sabana de Bogotá, continúan frenando obras estratégicas.
Un gremio que sostiene país
Más allá de las cifras, el balance de Andesco deja un mensaje de fondo: mientras el debate político se tensiona, los servicios públicos han sido un ancla de estabilidad para Colombia.
“El empresariado ha sido señalado como enemigo, cuando ha sido este sector, de la mano de alcaldes y gobernadores, el que ha mantenido a flote la economía del país”, concluyó Camilo Sánchez.
De cara a 2026, Andesco reafirma su compromiso con la calidad de vida de los usuarios, la sostenibilidad financiera del sistema y la transición energética responsable. En un país donde el agua, la energía y la conectividad definen las oportunidades, el gremio se mantiene como un articulador técnico y social, decidido a que los servicios públicos sigan siendo, más que nunca, una garantía de equidad y desarrollo para todos los colombianos.
Por: Carlos Amaya




