La oportunidad del BPO colombiano está en su transformación. Pasó de ser un sector intensivo en mano de obra a una industria que combina servicios tradicionales con soluciones tecnológicas de mayor valor agregado.
El principal obstáculo fue romper la prestación de servicios básicos. La demanda internacional empezó a exigir IA, KPO y capacidades técnicas que no todos los mercados podían ofrecer con calidad y escala.
Desde Covisian, Marcello Faticoni explicó que la tendencia en Colombia y en Latinoamérica es clara: el BPO ya no se limita a servicios tradicionales. Hoy hablamos de operaciones más técnicas y especializadas, lo que implica inversiones constantes para mantener los niveles de calidad que exige el mercado.
La decisión empresarial fue invertir antes de que el mercado lo pidiera de forma masiva. Preparar talento, procesos y tecnología permitió sostener una operación estable en 2025 y proyectar crecimiento realista hacia 2026.
El resultado es un sector que sigue creciendo sin perder competitividad. Colombia conserva su atractivo frente a Brasil y México, no por precio únicamente, sino por una relación costo-calidad que responde a mercados exigentes.
Cada cifra del sector refleja una historia concreta: inversión hoy para no quedar fuera mañana.




