Los lunes suelen cargar con la fama de ser el día más difícil de la semana. El regreso a la rutina, el tráfico interminable y la sensación de que el fin de semana quedó demasiado lejos suelen marcar el inicio de los días laborales. Pero en Bogotá, el emblemático Teatro Casa E Borrero ha decidido cambiar esa historia y convertir el primer día de la semana en una cita obligada con la cultura, la reflexión y, sobre todo, la risa.
Con una apuesta poco convencional para la escena teatral colombiana, la reconocida sala abre una nueva franja dedicada a funciones de los lunes, rompiendo la tradición de que ese día sea de descanso para los escenarios. Y lo hace con una obra que llega dispuesta a sacudir al público desde la primera escena: Los HP (Honorables Políticos).
La propuesta encaja perfectamente con el espíritu provocador de una ciudad que cada vez busca más espacios para encontrarse con historias que cuestionen la realidad. En esta ocasión, la política se convierte en el gran escenario de una sátira feroz donde las fronteras entre el poder, el espectáculo y la democracia parecen desaparecer.
La historia comienza en medio del derrumbe de un partido político tradicional que atraviesa una de sus peores crisis de credibilidad. Derrotados en las urnas y desconectados de la ciudadanía, sus líderes deciden acudir a un grupo de expertos en imagen, mercadeo, relaciones públicas y análisis de datos para encontrar una fórmula que les permita regresar al poder.
Lo que sigue es un experimento tan absurdo como inquietantemente posible. Los estrategas concluyen que la mejor opción no es buscar políticos, sino celebridades. Así aparecen dos improbables candidatos presidenciales: un famoso actor de televisión convertido en fenómeno de redes sociales y una brillante investigadora cuya vida siempre estuvo lejos de los reflectores y aún más lejos de la política.
Lo que inicialmente parece una simple operación de marketing pronto se transforma en una reflexión mucho más profunda sobre la naturaleza humana y la seducción del poder. A medida que los candidatos descubren la influencia que pueden ejercer sobre millones de personas, los propios asesores comienzan a perder el control del experimento que ellos mismos crearon.
Con diálogos afilados, humor inteligente y situaciones que oscilan entre lo absurdo y lo dolorosamente real, Los Honorables Políticos pone frente al espejo una realidad que trasciende fronteras. La obra cuestiona cómo la política contemporánea parece haberse transformado en un gigantesco casting donde la popularidad vale más que las ideas, las emociones pesan más que los argumentos y la estrategia digital puede tener más impacto que la verdad.
Todo esto ocurre bajo el sello artístico de Círculo Producciones y el Teatro Casa E Borrero, una de las instituciones culturales más importantes de Bogotá, reconocida por impulsar propuestas escénicas que combinan entretenimiento, reflexión y calidad artística.
Más que un teatro, Casa E Borrero se ha consolidado como un espacio de encuentro para la creación, la formación y la transformación social. Su filosofía, resumida en la frase “Tu casa, mi casa, nuestra casa”, refleja una visión donde el arte no solo se contempla, sino que también se vive, se comparte y se convierte en herramienta de construcción colectiva.
La dramaturga Adriana Romero plantea con esta obra una pregunta que atraviesa toda la puesta en escena: ¿qué ocurre cuando el poder deja de ser una herramienta de servicio para convertirse en un espectáculo diseñado para las audiencias? La respuesta llega entre carcajadas, silencios incómodos y giros inesperados que mantienen al público atrapado hasta el último minuto.
Con esta nueva apuesta, el Teatro Casa E Borrero no solo estrena una obra. También inaugura una nueva manera de vivir las noches bogotanas, demostrando que el teatro puede ser el mejor plan para comenzar la semana. Porque, al final, quizás no exista mejor forma de entender la realidad que riéndose de ella.
Y si algo deja claro Los HP (Honorables Políticos) es que, en tiempos donde la política parece cada vez más cercana al entretenimiento, la sátira sigue siendo una de las herramientas más poderosas para mirar de frente aquello que muchas veces preferimos ignorar.



