Del campo a la taza: Universidad de Cundinamarca fortalece la cultura cafetera en el departamento

Universidad de Cundinamarca impulsa formación que conecta a estudiantes, productores y comunidad con toda la cadena de valor del café, desde el cultivo hasta la taza.

El café no solo se cultiva: también cuenta historias, representa tradiciones y puede convertirse en una oportunidad para dinamizar las economías locales. Con esta visión, la Universidad de Cundinamarca cerró en su sede Fusagasugá un curso de formación en Barismo de Café, que reunió a integrantes de la comunidad universitaria y externa alrededor de uno de los productos con mayor identidad para el territorio.

La iniciativa, liderada por la Facultad de Ciencias Agropecuarias y el programa de Ingeniería Agronómica, buscó que los participantes comprendieran que detrás de una taza de café existe una cadena de valor que comienza en el campo y continúa con procesos de cosecha, poscosecha, transformación, preparación y consumo.

“Cuando hablamos de café hablamos también de territorio, de nuestros campesinos y de una dinámica económica que puede generar nuevas oportunidades para la región. Por eso es importante que nuestros estudiantes y la comunidad conozcan toda la cadena y comprendan el valor que tiene cada etapa”, explicó Jonathan Córdoba Fontecha, coordinador del programa de Ingeniería Agronómica.

De la finca a la taza

Durante tres jornadas, los asistentes conocieron la historia y evolución del café en Colombia y el mundo, su relación con la cultura y el territorio y los factores que determinan la calidad de un café de especialidad.

La formación estuvo a cargo de Diego Cáceres, experto y productor de café, quien ha participado en escenarios especializados como Expo Cafés de Colombia 2025. Los participantes también se acercaron a los procesos de producción, cosecha y poscosecha, así como a diferentes métodos de filtrado y a los principios básicos del barismo.

Uno de los mensajes centrales de la formación fue la necesidad de reconocer el trabajo que realizan los caficultores y el conocimiento que existe detrás de cada grano.

“El barista es la última cara que lleva el café a la mesa, pero el trabajo más importante está en nuestros caficultores”, afirmó Diego Cáceres.

La reflexión pone en evidencia una cadena en la que cada actor cumple un papel fundamental. La calidad que finalmente percibe el consumidor está relacionada con las decisiones y prácticas que comienzan desde el cultivo.

Una región con potencial

Para Jairo Hortúa, exalcalde de Fusagasugá y participante del curso, este tipo de escenarios permiten fortalecer el conocimiento alrededor de un producto representativo de la región y, al mismo tiempo, identificar posibilidades para impulsar la economía cafetera.

La formación también despertó interés entre las nuevas generaciones. Estiven Torres, estudiante de tercer semestre de Ingeniería Agronómica e integrante del Club de Café, encontró en el curso una oportunidad para complementar sus conocimientos sobre producción agrícola.

“Nos permite entender qué sucede después de que el café sale de las manos de los campesinos. Conocer toda la cadena de valor nos ayuda a tener una visión más amplia y a pensar cómo, desde nuestra profesión, podemos contribuir al fortalecimiento del sector rural”, señaló.

La apuesta adquiere especial relevancia en un territorio donde el conocimiento académico puede articularse con las actividades productivas y los saberes de las comunidades.

Formar para transformar el territorio

Más allá de enseñar cómo preparar una taza de café, la Universidad de Cundinamarca busca que este tipo de experiencias contribuyan a generar una mirada integral sobre el campo y sus posibilidades de transformación.

Desde el Modelo Educativo Digital Transmoderno (MEDIT), la institución promueve procesos de aprendizaje que trascienden las aulas y vinculan el conocimiento con las necesidades y realidades del territorio.

En este caso, el café se convirtió en un punto de encuentro entre academia, campo, cultura y economía. Una taza que, además de su aroma y sabor, representa el trabajo de los productores y abre la conversación sobre cómo agregar valor a los productos del territorio.

Con iniciativas de formación como esta, la Universidad de Cundinamarca busca contribuir a que las nuevas generaciones de profesionales conozcan las dinámicas del sector rural y puedan aportar a la construcción de alternativas que fortalezcan la economía y el bienestar de Fusagasugá y la región del Sumapaz.

Hot this week

Premio Ford 130 define los campeones del Campeonato Nacional de Automovilismo 2026 en Tocancipá

El Campeonato Nacional de Automovilismo cerrará su temporada este...

Medellín se prepara para vivir tres días de cultura pop con Comic Con 2026, que celebra 20 ediciones en Colombia

La capital antioqueña se prepara para transformarse en un...

Un clavo sí saca a otro clavo… Jhaner Trujillo y Mafe Cardona lo confirman con “El Clavo”

Jhaner Trujillo y Mafe Cardona le cantan a esas...

Tres ciudades, un mismo aprendizaje para hacer crecer los negocios en Colombia

Los encuentros de Emprender es Crecer Más en Barranquilla,...

The Art Hotel Medellín transforma El Poblado en un encuentro de arte, sabores y música

En El Poblado, Medellín se descubre también a través...

Topics

spot_img

Related Articles

Popular Categories

spot_imgspot_img