En el marco del 28.º Congreso Andesco, que se desarrolla en Cartagena, Bogotá presenta uno de los proyectos más innovadores de transición energética urbana del país: la primera Comunidad Energética Urbana de Colombia, que utilizará infraestructura pública para generar energía solar y reducir el costo de la factura eléctrica de 2.000 hogares vulnerables.
La transición energética empieza a cambiar la manera en que las ciudades entienden sus espacios públicos. En Bogotá, dos escenarios destinados al deporte, la cultura y el encuentro ciudadano se están convirtiendo también en puntos de generación de energía limpia, con un proyecto que busca llevar los beneficios de la radiación solar directamente a los hogares.
Se trata de la primera Comunidad Energética Urbana del país, una iniciativa liderada por la Secretaría Distrital del Hábitat, en alianza con Enlaza-Grupo Energía Bogotá y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), mediante el mecanismo de Obras por Impuestos, con participación de Planeación Distrital y la Secretaría de Hacienda.
El proyecto registra un avance físico del 75,5 % y tiene prevista su entrada oficial en operación a finales de 2026.
La apuesta se concentra en los Centros de Felicidad, CEFE El Tunal y CEFE San Cristóbal, cuyas cubiertas albergarán dos grandes sistemas fotovoltaicos con una capacidad conjunta de 2 megavatios (MW), aproximadamente 1 MW en cada infraestructura.
Pero el alcance del proyecto va más allá de instalar paneles solares en edificios públicos. La energía producida será conectada a la red y permitirá generar un beneficio económico para 2.000 familias vulnerables, 1.000 vinculadas a cada CEFE.
El esquema establece que el 10 % de la energía generada será destinado al funcionamiento de los propios Centros de Felicidad, mientras que el 90 % restante será distribuido entre los hogares que hacen parte de la comunidad energética.
De acuerdo con el proyecto, las familias beneficiarias recibirán aproximadamente el equivalente al 60 % del consumo energético de sus viviendas, lo que se traducirá en una reducción de sus costos de energía durante un periodo de cinco años.
Los hogares fueron seleccionados después de una convocatoria distrital y de la correspondiente validación de criterios técnicos y sociales. Provienen de las localidades de San Cristóbal, Usme, Tunjuelito, Sumapaz y Rafael Uribe Uribe, sectores del sur de Bogotá donde la iniciativa busca que la transición energética tenga también un componente de inclusión social.
En los frentes de obra, el CEFE El Tunal registra un avance del 78 % en el montaje de los paneles fotovoltaicos, mientras que el CEFE San Cristóbal alcanza el 73 %.
“Estamos marcando un hito nacional. No nos estamos quedando solo en el discurso, Bogotá es hoy la pionera en demostrar que la transición energética es una solución real de ingeniería social. Ponemos la tecnología del sol al servicio de la gente: captamos energía limpia desde nuestros parques públicos para que a 2.000 familias vulnerables les llegue un recibo de luz más barato”, señaló la secretaria distrital del Hábitat, Vanessa Velasco, durante una visita a los frentes de obra.
El anuncio adquiere especial relevancia en momentos en que Cartagena reúne a representantes del sector público, empresas, expertos y actores de las industrias de servicios públicos, TIC y televisión en el 28.º Congreso Andesco, escenario en el que la sostenibilidad, la seguridad energética, la infraestructura y la innovación ocupan un lugar central en la discusión sobre el futuro de las ciudades colombianas.
El proyecto bogotano pone sobre la mesa una fórmula diferente: utilizar infraestructura que ya hace parte de la ciudad para producir energía y convertir esa generación en un beneficio directo para la población. Los parques públicos dejan así de ser únicamente espacios para la recreación y se incorporan a una nueva lógica de infraestructura energética urbana.
Con la puesta en funcionamiento prevista para finales de 2026, Bogotá busca demostrar que la transición energética también puede medirse en términos concretos: paneles solares instalados, energía limpia producida y familias que podrán pagar menos por su consumo de electricidad.
Por: Carlos Amaya




