En el marco del 28.º Congreso Andesco, que se realiza en Cartagena, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, advirtió que Colombia enfrenta un escenario de estrechez energética ante la llegada de un fenómeno de El Niño que podría prolongarse hasta mediados de 2027. El Gobierno trabaja en liquidez para las plantas térmicas, disponibilidad de gas, proyectos atrasados y una estrategia nacional de ahorro.
Cartagena se convirtió este jueves en escenario de una de las discusiones económicas más sensibles para Colombia: cómo garantizar el abastecimiento de energía durante un fenómeno de El Niño que, de acuerdo con los pronósticos citados por el Gobierno, será fuerte y podría extender sus efectos sobre el sistema hasta mediados del próximo año.
Durante una rueda de prensa en el marco del 28.º Congreso Andesco, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, explicó que el país recibió un sistema energético con una condición de estrechez, marcada por el crecimiento de la demanda, retrasos en proyectos de generación, dificultades financieras del sector y una menor disponibilidad de algunas fuentes.
El último trimestre de 2026 será determinante para el Gobierno, particularmente por la necesidad de mantener los embalses en niveles adecuados antes de que avance el período de verano.
“Necesitamos garantizar un embalse en una condición tal que nos permita enfrentar ese verano con un embalse en un nivel adecuado para poder, junto con los recursos térmicos y los no convencionales, llegar al final del verano abasteciendo la demanda de una manera tal que el país pueda estar tranquilo y el abastecimiento se pueda garantizar”, afirmó la ministra.
Arboleda señaló que Colombia enfrenta además un faltante de más del 8 % en energía firme y una situación compleja en materia de gas. Según explicó, alrededor del 30 % del gas que actualmente consume el país es importado, circunstancia que genera presiones adicionales sobre el abastecimiento y los costos.
A esto se suma, dijo, el atraso de proyectos de generación que vienen de años anteriores y que han enfrentado dificultades relacionadas con licenciamiento y asuntos sociales. El Gobierno, según la ministra, trabaja con los diferentes actores para tratar de destrabar estas iniciativas.
El problema financiero también preocupa
La situación climática no es el único frente que preocupa al Gobierno. Durante su intervención, la ministra puso sobre la mesa las dificultades financieras que atraviesa el sector energético, derivadas de deudas acumuladas y de situaciones relacionadas con empresas de la cadena.
“Un sector estresado por deudas derivadas del pasado que siguen allí relacionadas con Air-e y otras, porque también hay otros que tienen unas deudas importantes”, señaló Arboleda.
Frente a este escenario, el Gobierno puso en marcha el programa Energía Ya!, acompañado de medidas orientadas a fortalecer la liquidez de los agentes que resultan fundamentales para responder durante el período de menor disponibilidad hídrica.
Uno de los principales anuncios está relacionado con las plantas térmicas. El Gobierno destinó $1,5 billones, recursos que empezaron a entregarse en desembolsos de $300.000 millones, con el propósito de garantizar que estas plantas tengan acceso al combustible necesario para generar electricidad.
“La idea es ir de esta manera garantizando que los térmicos tengan acceso a ese combustible para que puedan generar”, explicó la ministra.
El ahorro será voluntario inicialmente
Otro de los componentes de la estrategia será la participación de los usuarios. El Gobierno adelanta durante septiembre una etapa pedagógica de ahorro y prevé que en octubre comience a aplicarse un esquema de incentivos negativos para quienes superen determinados niveles de consumo.
La ministra explicó que, frente al consumo normal, el país podría llegar a consumir hasta un 10 % adicional; sin embargo, superar ese nivel activaría el mecanismo previsto para incentivar una reducción de la demanda.
“La invitación es que este Niño tiene una característica y es que todo lo que han dicho los centros de pronóstico es un Niño que va a ser fuerte, de una profundidad posiblemente grande”, sostuvo.
La preocupación está relacionada con la duración del período seco. De acuerdo con la ministra, el verano podría extenderse mientras se recuperan las fuentes hídricas, por lo que la situación crítica podría mantenerse hasta mediados del próximo año.
“Tenemos que seguir cuidándonos, que la térmica responda porque necesitamos a la térmica generando y obviamente que la demanda pase a ser un actor demasiado importante y es ahorrar”, afirmó.
Caribe, bajo especial presión
La advertencia tiene una particular relevancia para la Costa Caribe, donde las altas temperaturas incrementan el consumo de electricidad, especialmente por el uso de sistemas de aire acondicionado.
La ministra señaló que mientras el crecimiento de la demanda nacional se encuentra alrededor del 6,7 %, en la región Caribe puede alcanzar entre 10 % y 11 %.
“Ustedes saben, y sobre todo aquí en la Costa Caribe, las temperaturas suben de manera más importante que en otras regiones del país, y eso hace que obviamente la demanda crezca”, manifestó.
Por eso, el llamado del Gobierno no se limita al ahorro de electricidad. También incluye el uso responsable del agua y del gas, recursos directamente relacionados con la capacidad del sistema para enfrentar el período de sequía.
Gas, proyectos e inversión, en la agenda
La ministra aseguró que el Gobierno está buscando nuevas fuentes de gas y que recientemente se han identificado reservas que podrían contribuir a aliviar la situación de abastecimiento.
“El gas es un tema prioritario para nosotros, esperamos pues muy pronto tenerles noticias, hemos encontrado algunas reservas de gas que nos pueden ayudar en este momento”, dijo.
Al mismo tiempo, el Ministerio adelanta mesas de trabajo con generadores, transmisores, comercializadores y otras instituciones para identificar los obstáculos que están afectando proyectos y buscar soluciones relacionadas con licenciamiento, aspectos sociales y regulación.
Para Arboleda, la respuesta al fenómeno climático requiere la participación coordinada del Gobierno, las empresas y los usuarios.
“Esto no es un trabajo solo del Ministerio, del Gobierno o de las empresas del sector, es un trabajo donde todos debemos hacer”, enfatizó.
La estrategia también contempla garantizar la logística necesaria para movilizar combustibles líquidos hacia las plantas térmicas, particularmente ante las dificultades que podrían presentarse en el transporte fluvial como consecuencia de los bajos niveles de los ríos.
La apuesta: una transición energética con respaldo
Más allá de la coyuntura de El Niño, la ministra planteó que el desafío estructural para Colombia es construir una soberanía energética sólida, con suficiente inversión y una combinación de fuentes que permita enfrentar futuros períodos de estrés climático sin poner en riesgo la confiabilidad del servicio.
“Lo importante es que tengamos una soberanía energética sólida que en el futuro nos permita pasar el Niño tranquilamente, o sea, que esto no sea un motivo de estrés para nosotros, sino que tengamos suficiente reserva y suficiente inversión en el país que nos permita tener todas las fuentes de energía posibles”, afirmó.
La transición energética, agregó, continuará, pero bajo una premisa de confiabilidad del sistema.
“Vamos a seguir trabajando en la transición, porque sabemos que el planeta lo necesita, pero lo vamos a hacer de una manera responsable, que no ponga en riesgo la confiabilidad en el suministro de energía”, concluyó la ministra.
Desde Cartagena, el mensaje del Gobierno en el Congreso Andesco es concreto: Colombia cuenta con capacidad para atender la demanda durante El Niño, pero necesita preservar sus reservas, garantizar el funcionamiento de las plantas térmicas, asegurar combustibles, acelerar proyectos y conseguir que hogares, empresas e instituciones reduzcan el consumo innecesario. La apuesta oficial es superar el próximo verano sin comprometer el abastecimiento y, al mismo tiempo, avanzar hacia un sistema energético con mayor respaldo e inversión.
Por: Carlos Amaya



