- La IV Semana Distrital de Salud Oral llevará el cuidado más allá del consultorio, pondrá a conversar a los territorios y presentará el Decálogo de la Sonrisa.
Hay cosas que una sonrisa puede decir sin pronunciar una palabra. Puede hablar de bienestar, confianza, afecto y de cómo nos relacionamos con los demás. Por eso, esta semana Bogotá quiere cambiar la conversación sobre salud oral: que no empiece cuando aparece el dolor, sino mucho antes.
Con el lema “La sonrisa nos une”, la IV Semana Distrital de Salud Oral llevará mensajes y acciones de cuidado a colegios, jardines, hogares y comunidades. La apuesta reúne a las Secretarías de Salud, Educación e Integración Social, IDIPRON, la academia y las localidades para hacer de la salud oral un asunto cotidiano y colectivo.
Y hay razones para hacerlo. Al 30 de junio de 2026, Bogotá había registrado 8.724 casos notificados al SISVESO. Del acumulado preliminar, 7.220 correspondieron a caries cavitacional y 7.038 a gingivitis. Al mismo tiempo, el acceso a consulta odontológica de primera vez creció 18 % entre 2023 y 2024, pasando de 610.369 a 744.621 personas.
Llegar antes del dolor
Para la subsecretaria de Salud Pública de la Secretaría Distrital de Salud, Patricia Molano, el reto es cambiar la lógica con la que tradicionalmente se ha entendido el cuidado de la boca.
“La salud oral no puede aparecer en nuestra agenda solamente cuando aparece el dolor. El reto de Bogotá es anticiparnos, identificar riesgos y llevar el cuidado a los hogares, colegios, jardines y territorios. Con MAS Bienestar queremos que la promoción y la prevención estén cada vez más cerca de las personas, porque una sonrisa saludable no se construye únicamente en un consultorio: se construye todos los días y entre todos”, expresó Molano.
Por eso, la Semana no será solamente una agenda de actividades. También será una conversación con las localidades. Alcaldes locales y representantes de distintos sectores participarán en “La salud oral local y los retos de ciudad”, un espacio para escuchar necesidades y propuestas que aporten a la construcción de la futura Política Pública Distrital de Salud Oral.
Una sonrisa que se aprende, se cuida y se comparte
La apuesta empieza desde la primera infancia. En los colegios, jardines y demás espacios donde transcurre la vida de niñas, niños y adolescentes, se forman hábitos que pueden acompañarlos durante toda la vida.
Es así como el director de Bienestar Estudiantil de la Secretaría Distrital de Educación, Daniel Eduardo Mora, extendió la invitación a toda la comunidad educativa a participar en esta Semana Distrital de la Salud Oral, especialmente en la actividad de ‘La Cepillatón’. “En las instituciones educativas distritales y privadas, todos los estudiantes de Bogotá van a recordar las buenas prácticas del cepillado. Este es un tema importante para el sector educativo, porque en las aulas no solamente se estudia, también se aprenden actividades que son de cuidado; una sonrisa sana refleja todo lo bueno que tenemos y nos permite interactuar, porque educar también es aprender a querernos”, indicó.
Como parte de esta invitación al cuidado diario, el martes 29 de septiembre se realizará ‘La Cepillatón’ en seco en instituciones educativas oficiales y privadas de Bogotá. La jornada busca que estudiantes y comunidades educativas practiquen el cepillado y fortalezcan este hábito en su vida cotidiana, para que también pueda mantenerse en casa con el acompañamiento de las familias.
La salud oral también se construye en los espacios de atención y acompañamiento social. En 2025, las acciones de la Semana Distrital de Salud Oral de Integración Social llegaron a 51.553 participantes, a través de estrategias como La Cepillatón y La Maleta Viajera.
Para Adriana González, subdirectora de Infancia de la Secretaría de Integración Social, promover la salud oral desde la infancia es también una forma de cuidar y proteger el bienestar.
“La salud oral se construye todos los días y también desde los espacios de atención y acompañamiento social. Por eso, desde nuestros jardines infantiles, Centros Amar, Arte de Cuidarte, Centro Abrazar y demás servicios, promovemos hábitos de cuidado y prevención que contribuyen a que niñas, niños y adolescentes crezcan con una sonrisa saludable. Este trabajo, que desarrollamos de manera articulada con las Secretarías de Salud y Educación, nos permite llevar el mensaje del cuidado más allá del consultorio y acercarlo a los espacios donde transcurre la vida cotidiana”, indicó González.
En IDIPRON, la estrategia llega a niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Durante la Semana de 2025, 255 participantes hicieron parte de talleres, jornadas de cepillado, actividades lúdicas y acciones de detección temprana de necesidades odontológicas.
La salud oral hace parte del bienestar integral de nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Durante la Semana Distrital de Salud Oral 2025 llegamos a 255 niñas, niños, adolescentes y jóvenes participantes en diferentes Unidades de Protección Integral, fortaleciendo la prevención, la educación y los hábitos de autocuidado.
“Hoy queremos seguir ofreciendo oportunidades para fortalecer el autocuidado y promover hábitos saludables que puedan acompañarlos durante toda la vida. Este resultado refleja la importancia de sumar esfuerzos y trabajar de manera articulada con la Secretaría Distrital de Salud, las Subredes Integradas de Servicios de Salud y las universidades para seguir generando acciones que contribuyan a su bienestar y calidad de vida”, expresó Javier Palacios Torres, director general del IDIPRON.
Diez mensajes para llevar la sonrisa a toda la ciudad
Este año, todos estos esfuerzos tendrán un mismo hilo conductor: el Decálogo de la Sonrisa, diez mensajes que llevan el cuidado oral más allá de los dientes y lo conectan con las emociones, la alimentación, los hábitos, la escucha y los vínculos. A esto se suma “La Sonrisa Viajera”, una metodología de movilización que llevará mensajes y prácticas de cuidado a diferentes espacios de la vida cotidiana.
Porque cuidar una sonrisa no debería ser una reacción frente al dolor. Debería ser un hábito, una conversación y una tarea compartida. Porque la sonrisa nos une.




