La medida busca fortalecer la competitividad del país, generar oportunidades de empleo y garantizar que el desarrollo portuario se traduzca en bienestar para las regiones.
El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, y la ministra de Transporte, Elsa Noguera, presentaron el decreto que moderniza el régimen de concesiones portuarias en Colombia y establece condiciones para impulsar nuevas inversiones, fortalecer la infraestructura y mejorar la conexión de los puertos con las redes de transporte terrestre, marítimo, fluvial y ferroviario.
La medida busca fortalecer la capacidad logística del país, atraer capital privado y preparar las terminales para responder a las exigencias del comercio internacional.
“Esa es la inversión que como presidente de la República quiero y anhelo para los puertos colombianos. Un puerto que funciona bien genera empleo, atrae inversión, aumenta el comercio, fortalece la industria y crea oportunidades para miles de familias que dependen de una actividad tan importante como esta”, afirmó el mandatario.
Una de las principales novedades es que los concesionarios podrán proponer inversiones estratégicas incluso cuando falten cinco años o menos para el vencimiento de sus contratos. Si las obras requieren un periodo de recuperación superior al tiempo restante de la concesión, la inversión podrá someterse a evaluación de la autoridad competente y, si es aprobada, podrá reconocerse el valor residual no recuperado conforme a la regulación aplicable.
Sobre esta medida, el presidente explicó: “Colombia no puede permitir que un puerto deje de modernizarse simplemente porque su concesión se aproxima al vencimiento”.
Entre tanto, la ministra de Transporte explicó que la actualización normativa responde a cuatro objetivos: estimular la inversión, fortalecer la competitividad, promover la sostenibilidad y mejorar la transparencia.
“Estamos modernizando las reglas de las concesiones portuarias para que Colombia tenga puertos más competitivos, eficientes, sostenibles y preparados para responder a los desafíos del comercio mundial”, señaló la ministra.
Otro de los cambios es la creación de un registro único de concesiones portuarias, que permitirá integrar información sobre los puertos, muelles y embarcaderos, y hacer seguimiento a sus trámites. Esta herramienta apunta a mejorar la trazabilidad de los procedimientos, facilitar el acceso a la información pública y fortalecer la coordinación entre las entidades responsables de la gestión portuaria.
La sostenibilidad también ocupa un lugar central. Los planes de inversión podrán contemplar iniciativas adicionales de electrificación de muelles, eficiencia energética, fuentes no convencionales de energía, combustibles marítimos de menores emisiones, economía circular y protección de la biodiversidad, sin sustituir las obligaciones ambientales que ya deben cumplir los concesionarios.
Para las personas y las empresas, una infraestructura portuaria más conectada puede contribuir a reducir los tiempos y costos del transporte de mercancías, facilitar el acceso de los productores a los mercados y mejorar la competitividad de los bienes colombianos. La articulación de carreteras, ferrocarriles, ríos y terminales marítimas permitirá avanzar hacia una logística más integrada, con efectos sobre el comercio, la actividad productiva y la generación de empleo.
El gerente general de la Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura, Liborio Cuéllar, destacó la importancia de la decisión para el país y las regiones: “No solo Buenaventura lo necesita, la región lo necesita, el país lo necesita”, expresó.
Por su parte, Manuel Buitrago, presidente de la Sociedad Portuaria Regional de Barranquilla, resaltó que el decreto permitirá continuar las inversiones con mayor seguridad jurídica, contribuyendo al desarrollo de la ciudad, la región Caribe y el país.
Con este decreto, Colombia avanza en la actualización de su régimen portuario para responder a las nuevas exigencias del comercio mundial, fortalecer la transparencia y promover un desarrollo en el que la competitividad, la sostenibilidad y las oportunidades para las comunidades hagan parte de una misma agenda.




