La 24ª Semana de Vacunación de las Américas, que se realiza del 24 al 30 de abril, llega en un momento clave para la salud pública en Colombia. El país enfrenta un nuevo pico de infecciones respiratorias agudas (IRA), impulsado por la temporada de lluvias y la circulación de virus como influenza, virus sincitial respiratorio (VSR) y tos ferina, lo que vuelve a poner la vacunación en el centro de la agenda sanitaria.
Solo en Bogotá, con corte al 28 de marzo, se registraron 359.315 atenciones por IRA, mientras la demanda de Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) ha aumentado cerca de 15,5%, reflejando una mayor presión sobre el sistema de salud. Aunque estas infecciones afectan a toda la población el impacto es especialmente severo en los más vulnerables, como los bebés y los adultos mayores.
Entre los menores de un año, el virus sincitial respiratorio (VSR) se mantiene como una de las principales causas de hospitalización y muerte. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), este virus provoca cada año cerca de 100.000 muertes y más de 3,6 millones de hospitalizaciones en niños menores de cinco años en el mundo. Frente a ese panorama, la organización recomienda dos estrategias complementarias para proteger a los lactantes: la vacunación materna durante el embarazo y la administración de anticuerpos monoclonales a los recién nacidos.
“Replicar el enfoque que viene aplicando Bogotá en todo el país permitiría cerrar brechas en acceso, anticiparse a los picos respiratorios y reducir hospitalizaciones y muertes en la población más vulnerable, especialmente en regiones donde la presión sobre el sistema de salud es mayor durante las temporadas de alta circulación viral”, afirma el doctor Iván Felipe Gutiérrez, pediatra infectólogo miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría.
Este nuevo pico respiratorio coincide además con el resurgimiento de enfermedades prevenibles por vacunación, lo que ha llevado a expertos y organizaciones de salud a reiterar la importancia de fortalecer la inmunización infantil, recuperar esquemas atrasados y cerrar brechas de cobertura.
La preocupación es especialmente alta sobre la tos ferina, una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que puede causar complicaciones graves e incluso la muerte, sobre todo en bebés lactantes. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los casos en las Américas pasaron de 11.202 en 2023 a 66.184 en 2024, un aumento de 490%, con incrementos reportados en países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, México, Panamá y Paraguay.
En Colombia, situación también enciende alertas. Mientras en 2019 se registraron 399 casos de tos ferina, en 2025 la cifra superó los 1.100 casos, según el Instituto Nacional de Salud (INS). Este comportamiento confirma la necesidad de no bajar la guardia frente a enfermedades que pueden prevenirse con esquemas de vacunación completos y oportunos.
“Estamos en un momento clave para evitar que la tos ferina siga afectando a los lactantes menores de un año, así como contrarrestar el riesgo de otras enfermedades a través de asegurar esquemas de vacunación completos en niños menores de 5 años”, afirmó el Dr. Herberth Maldonado, presidente del Consejo Nacional de Práctica de Inmunizaciones de Guatemala.
El riesgo no es solo el virus, es la falta de protección
El desafío de la vacunación en la región también se refleja en los llamados niños “cero dosis”. Según estimaciones de la OMS y UNICEF de 2024, en las Américas 1.465.000 niños no recibieron la vacuna DPT, fundamental para prevenir difteria, tos ferina y tétanos[6]. Esta cifra evidencia que, más allá de la circulación de virus y bacterias, uno de los principales riesgos sigue siendo la falta de protección oportuna.
La evidencia global respalda con contundencia el impacto de la inmunización. De acuerdo con la OMS, la vacunación evita entre 3,5 y 5 millones de muertes al año en el mundo. Además, en los últimos 50 años ha salvado alrededor de 154 millones de vidas, lo que equivale a seis vidas por minuto.
Los expertos también resaltan el valor de herramientas que pueden facilitar el cumplimiento de los esquemas de vacunación. Las vacunas combinadas ayudan a proteger contra varias enfermedades en una sola aplicación, lo que puede simplificar el esquema y reducir visitas al centro de salud. En el caso de la tos ferina, las vacunas acelulares se asocian con menos fiebre, dolor y efectos secundarios tras la vacunación.
En el marco de la Semana de Vacunación de las Américas, los expertos hacen un llamado a padres, madres, cuidadores y familias a revisar el carné de vacunación, verificar si el esquema está completo según la edad y acudir a los puntos habilitados por las autoridades sanitarias para ponerse al día con las dosis pendientes. Reforzar la vacunación hoy es una de las medidas más efectivas para proteger a quienes enfrentan mayor riesgo frente al actual pico respiratorio: los bebés, los adultos mayores y las personas con condiciones de mayor vulnerabilidad.



