En exclusiva para www.noticiassuper.com hablamos con Marcel Souza, Gerente de Producto de Thermo King LATAM sobre el transporte de alimentos refrigerados que combina logística precisa, control de temperatura y cumplimiento normativo para garantizar frescura y seguridad en Colombia.
1. ¿Cómo mantener la temperatura adecuada en el transporte de alimentos refrigerados en climas tan variados como los de Colombia?
Hoy, gracias a la telemática y el monitoreo continuo, podemos asegurar que un alimento se mantenga en condiciones óptimas desde que sale del centro de distribución hasta que llega al punto de venta. Cada unidad de transporte refrigerado puede integrar sensores que registran variables como temperatura, ubicación y apertura de puertas. Esta información se transmite en tiempo real a una plataforma digital.
¿Qué significa esto en la práctica? Que si, por ejemplo, la temperatura interna de un contenedor de carne se eleva por encima del rango seguro, el sistema emite una alerta automática. El operador o responsable logístico puede intervenir rápidamente, evitando que la carga se eche a perder. Es una solución preventiva que evita pérdidas, protege la salud del consumidor y garantiza la calidad.
Además, estos registros permiten hacer auditorías o responder a requerimientos regulatorios con evidencia concreta. Para el consumidor final, esto se traduce en productos más frescos, seguros y disponibles con mayor constancia, incluso en regiones apartadas.
2. ¿Qué implicaciones tiene esto para el consumidor colombiano y para el medio ambiente?
Para el hogar significa mayor frescura, menos productos rechazados y un mejor aprovechamiento del dinero invertido. En el nivel ambiental, el uso de unidades eléctricas, sistemas híbridos o tecnología solar integrada reduce las emisiones de CO₂ y el ruido urbano, facilitando entregas más limpias y silenciosas precisamente lo que evoluciona en la logística moderna del país.
De manera global, la FAO estima que el desperdicio por falta de refrigeración representa un 14 % de la producción alimentaria mundial y 1 gigatonelada de CO₂e anuales. Reducir esas pérdidas con cadena de frío sostenible tiene impacto directo en seguridad alimentaria y emisiones.
3. ¿Qué valor tienen los datos que generan estos sistemas de monitoreo para el transporte refrigerado?
Los datos no solo sirven para reaccionar en tiempo real ante una falla, también permiten aprender del comportamiento de cada ruta, cada carga y cada unidad refrigerada. Por ejemplo, al analizar los registros históricos de temperatura de una determinada ruta, se puede detectar si siempre hay una desviación térmica en cierto tramo, lo que da pie a ajustar la planificación logística o reforzar el aislamiento en ese vehículo.
Además, estos datos permiten trazar todo el recorrido del producto desde su origen hasta el destino final, lo cual es clave para exportadores, distribuidores o centros de salud que necesitan cumplir normativas de calidad o responder a auditorías. Para un consumidor, esto se traduce en más confianza en lo que compra: desde una caja de frutas hasta una vacuna que requiere mantenerse entre 2 y 8 °C en todo momento.
Esta inteligencia operativa también ayuda a reducir desperdicios, optimizar combustible y planear mejor, lo que al final se refleja en una logística más sostenible, eficiente y socialmente responsable.
4. ¿Puede brindar algún ejemplo de innovación aplicada a Colombia o mercados similares?
Claro. La adopción de refrigerantes ecológicos como el R‑452A, que reduce el PCA en un 45 % frente a refrigerantes tradicionales, o el uso de unidades híbridas y eléctricas, ya está transformando segmentos logísticos urbanos y rurales. Estas tecnologías operan con bajo consumo de combustible o sin él, disminuyen el ruido y las emisiones y resultan ideales para distribución en zonas densas o sensibles.
5. ¿Por qué es relevante esta tecnología para la gente común?
Porque impacta directamente en el bolsillo y bienestar diario. Menos desperdicio significa menor costo logístico, precios más estables y acceso a productos frescos en zonas periféricas o rurales. Es un enfoque con valor social: cuando se optimiza la cadena de frío, no solo salen ganando los consumidores, también se apoya a agricultores, minoristas y comunidades remotas que dependen de una logística confiable.
6. ¿Quién sale beneficiado con estas tecnologías en el contexto colombiano?
Todos: desde mercados populares hasta familias en zonas semiurbanas. Los productores ganan menos merma, los distribuidores reciben mejor calidad y los hogares compran alimentos más frescos. Además, generar información concreta del desempeño térmico brinda confianza y abre puertas al cumplimiento regulatorio. La cadena de frío pasa a ser una herramienta de bienestar colectivo, no solo un elemento técnico.
7. ¿Algo más que quisiera agregar?
En Thermo King creemos que nuestra misión es mejorar la calidad de vida. No vendemos tecnología por sí sola: brindamos tranquilidad y seguridad. Nuestra sola misión es garantizar que los productos sensibles a la temperatura lleguen de forma segura, eficiente y con respeto al medio ambiente. La movilidad refrigerada sostenible -bien aplicada- es una forma de transformar realidades cotidianas en ciudades y campos, con impacto social tangible.




