En el corazón cultural de Bogotá, el Teatro Casa E Borrero abre sus puertas a una obra que no pide permiso para incomodar, pero sí invita a reírnos de lo que somos cuando el amor se mezcla con el interés. ¿Quién ama a MarthaLara? no es solo una comedia: es un espejo ácido donde las emociones más nobles se deforman bajo el peso de una herencia.
En el marco del Día Internacional del Teatro, esta puesta en escena escrita por Ernesto Benjumea y dirigida por Johan Velandia propone una pregunta tan incómoda como universal: ¿cuánto vale el amor cuando hay dinero de por medio? La respuesta no llega en forma de moraleja, sino de carcajada.

Sobre el escenario, un elenco de lujo convierte esta historia en una experiencia vibrante. Marcela Benjumea encarna a una MarthaLara tan dominante como lúcida, una mujer que parece haber entendido que el poder no se hereda… se administra hasta el último suspiro. A su alrededor orbitan personajes tan humanos como contradictorios: el hijo obediente, interpretado por Ernesto Benjumea; la hija frontal y sin filtros de Cony Camelo; y la cuidadora que sabe más de lo que aparenta, en la piel de Jenni Lara.
Todos ellos participan en una especie de juego emocional donde el cariño se negocia, la lealtad se disfraza y la ternura, muchas veces, resulta ser apenas una estrategia. La obra desnuda sin pudor las dinámicas familiares que muchos reconocen, pero pocos se atreven a admitir: el amor condicionado, la competencia silenciosa y esa absurda necesidad de ser “el favorito”.
Con funciones los viernes a las 8:00 p.m. y sábados a las 6:00 y 8:30 p.m. en la Sala Arlequín, esta comedia se convierte en un plan imperdible para quienes buscan algo más que entretenimiento. Porque aquí la risa no es evasión, es revelación.
Al final, entre diálogos filosos y situaciones tan ridículas como reales, la obra deja flotando una certeza: quizá no sabemos amar perfectamente, pero en medio de nuestra torpeza, seguimos intentándolo. Y tal vez ahí, en ese intento imperfecto, está lo más auténtico que tenemos.




