La seguridad energética de Colombia da un nuevo paso hacia adelante. Con la expedición de la Resolución CREG 101 114 de 2026, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) adoptó mecanismos permanentes que permitirán al país reaccionar de manera más rápida y efectiva frente a escenarios de baja hidrología, una de las principales amenazas para la generación de energía en el territorio nacional.
La decisión surge como resultado de las experiencias acumuladas durante fenómenos climáticos como El Niño y otros eventos que han puesto a prueba la capacidad del Sistema Interconectado Nacional (SIN). Durante estos periodos, el sector energético aprendió valiosas lecciones sobre la importancia de contar con herramientas ágiles y flexibles para garantizar el suministro eléctrico a hogares, empresas e industrias.
La nueva regulación establece un esquema de activación preventiva y coordinada que podrá ponerse en marcha cuando existan señales de deterioro en las condiciones energéticas del país. Este mecanismo permitirá que recursos adicionales de generación y estrategias de flexibilidad de la demanda entren en operación de manera temporal y condicionada, fortaleciendo así la confiabilidad del sistema.
Uno de los aspectos más relevantes de la medida es la posibilidad de habilitar excedentes de generación provenientes de diferentes actores del mercado energético, entre ellos autogeneradores, cogeneradores, plantas despachadas y no despachadas centralmente, así como otros recursos con capacidad disponible. Esta capacidad adicional se convierte en una reserva estratégica que podría ser utilizada en momentos de estrechez energética.
La regulación también contempla la posibilidad de facilitar el inicio de pruebas de nuevos proyectos de generación bajo condiciones previamente definidas y respetando los requisitos indispensables para mantener la operación segura del sistema. De igual forma, incorpora mecanismos de flexibilidad de la demanda que permitirán optimizar el uso de los recursos energéticos disponibles cuando las circunstancias así lo requieran.
El proceso de activación de estas medidas estará respaldado por análisis técnicos y recomendaciones del Centro Nacional de Despacho (CND) y del Consejo Nacional de Operación (CNO), mientras que la decisión final corresponderá a la CREG. De esta manera, se busca garantizar transparencia, coordinación institucional y seguridad jurídica en cada una de las actuaciones.
Con este nuevo marco regulatorio, Colombia fortalece su capacidad de respuesta ante eventos extraordinarios que puedan afectar la disponibilidad de energía. La medida busca preservar la seguridad, la confiabilidad y la continuidad del servicio eléctrico, brindando al sistema herramientas permanentes para enfrentar con mayor resiliencia los desafíos asociados a las condiciones climáticas y energéticas.
Al mismo tiempo, la Comisión hizo un llamado a todos los colombianos para hacer un uso responsable y eficiente de la energía durante el segundo semestre del año. La recomendación cobra especial importancia ante el incremento reciente del consumo y la posibilidad de que se presenten nuevas condiciones asociadas al fenómeno de El Niño.
La CREG reafirma así su compromiso de trabajar por un suministro energético seguro, eficiente y confiable, con el objetivo de que el país esté mejor preparado para afrontar cualquier situación que pueda comprometer la estabilidad del sistema eléctrico nacional.




