Trabajar frente al computador, hacer ejercicio, viajar o conducir son algunas de las actividades en las que una mejor calidad visual puede marcar la diferencia. Clínicas LAFAM explica quiénes pueden ser candidatos a la cirugía refractiva láser y despeja los principales mitos sobre este procedimiento.
La rutina de miles de colombianos empieza igual: buscar las gafas antes de levantarse o ponerse los lentes de contacto para poder comenzar el día. Lo que muchos no saben es que, si tienen miopía, hipermetropía o astigmatismo, podrían ser candidatos a una alternativa que les permita reducir esa dependencia y disfrutar con mayor comodidad sus actividades diarias.
La cirugía refractiva láser se ha consolidado como uno de los procedimientos más utilizados para corregir estos defectos visuales. Gracias a los avances tecnológicos, hoy es una intervención de alta precisión que modifica la forma de la córnea para que la luz se enfoque correctamente sobre la retina, mejorando la calidad visual de pacientes previamente evaluados por un oftalmólogo.
Más allá del procedimiento médico, el verdadero impacto está en cómo una mejor visión puede transformar el día a día. Para quienes trabajan largas jornadas frente al computador, practican deporte, conducen, viajan con frecuencia o llevan un estilo de vida activo, disminuir la dependencia de las gafas o los lentes de contacto puede representar mayor comodidad y libertad en sus actividades cotidianas.
Sin embargo, los especialistas aclaran que la cirugía no es para todas las personas. Antes de considerar el procedimiento es indispensable realizar una valoración oftalmológica integral que permita determinar si el paciente es un candidato adecuado. Durante esta evaluación se analizan aspectos como la graduación, la estabilidad del defecto visual, el estado de la córnea y la salud ocular en general.
Derribando los principales mitos
Aunque la cirugía láser leva años realizándose con excelentes resultados, todavía existen dudas que hacen que muchas personas posterguen la decisión de consultar.
Uno de los mitos más frecuentes es pensar que se trata de un procedimiento complejo o doloroso. En realidad, la cirugía se realiza de manera ambulatoria, dura pocos minutos y, gracias a la tecnología actual, la recuperación suele ser rápida, siempre que el paciente siga las recomendaciones médicas y asista a sus controles posteriores.
También es importante entender que el objetivo del procedimiento es reducir la dependencia de las ayudas visuales en pacientes seleccionados. Los resultados pueden variar de acuerdo con las características de cada persona, razón por la cual la evaluación previa es fundamental para establecer expectativas realistas.
Un acompañamiento antes, durante y después de la cirugía
En Clínicas LAFAM, con más de dos décadas de experiencia en salud visual, el proceso comienza con una valoración especializada y continúa con un acompañamiento integral antes, durante y después de la cirugía. Este seguimiento permite resolver inquietudes, brindar información clara y garantizar que cada paciente reciba el tratamiento más adecuado para sus necesidades.
Mejorar la visión no solo significa ver con mayor nitidez. También puede representar mayor comodidad para trabajar, hacer deporte, viajar, conducir o simplemente disfrutar de las actividades cotidianas con mayor confianza.
Si has pensado en dejar atrás la dependencia de las gafas o los lentes de contacto, el primer paso es consultar con un especialista. Una valoración oftalmológica permitirá determinar si la cirugía refractiva láser es una opción para ti.




