El trabajo de cuidados —remunerado y no remunerado— mantiene el mundo en marcha. Desde que nos despertamos hasta que nos acostamos, los cuidados dan forma a nuestras vidas, nuestras economías y nuestras comunidades. Están presentes en las comidas que se preparan, en acompañar a los niños a la escuela, en el apoyo a los padres ancianos, en lavar y doblar la ropa, y en un sinfín de tareas invisibles que hacen posible la vida cotidiana. Además, hacen parte de la carga mental de las personas cuidadoras, en su mayoría mujeres. Sin el trabajo de cuidados, las sociedades, sencillamente, dejarían de funcionar.
En el mundo, las mujeres dedican en promedio 4 horas y 25 minutos al día al trabajo de cuidado no remunerado, 3,2 veces más que los hombres (OIT). En América Latina y el Caribe, dedican casi el triple de tiempo que ellos a estas tareas: 38 horas semanales frente a 16 (CEPAL/OIT) y en Colombia 7 horas con 35 minutos, más del doble de tiempo que los hombres. Los datos nos cuentan que los cuidados son un sector estratégico, con capacidad de generar empleo, impulsar la productividad, favorecer la autonomía económica de las mujeres y contribuir al crecimiento económico del país.
En el Día Internacional de los Cuidados y los Apoyos, ONU Mujeres junto a la Embajada de Canadá en el marco de la iniciativa Entornos que cuidan convocaron a Representantes de los Gobiernos Territoriales de Bogotá, Antioquia, Boyacá, Chocó, Nariño, Cauca, Boyacá, Valle del Cauca, Manizales, Bucaramanga, Cali, Barranquilla, Cartagena, La Ceja, Ibagué, Quibdó, Medellín, Popayán, Villavicencio y Cumbal, al “Diálogo Nacional por los Cuidados” un espacio para dialogar sobre cómo los sistemas locales de cuidado en los territorios impulsan la economía y el bienestar de la población y figuran fundamentales para la discusión nacional sobre lo que será el próximo Plan Nacional de Desarrollo.
A su turno, Maria Inés Salamanca Vidak, representante país de ONU Mujeres en Colombia, enfatizó que «invertir en cuidados es invertir en el desarrollo de Colombia. El trabajo doméstico y de cuidado no remunerado equivale al 19,9% del PIB, una contribución fundamental para el funcionamiento de la economía. 24 entidades territoriales ya han comprendido su importancia y la han traducido en acciones concretas en sistemas locales de cuidados; el reto ahora es consolidar estos avances, ampliar su alcance y posicionar los cuidados como una prioridad estratégica para el desarrollo del país».
Al respecto, Elizabeth Williams, embajadora de Canadá en Colombia, mencionó que “las experiencias que hoy vemos en los territorios demuestran que los sistemas de cuidado generan beneficios concretos para las personas, las familias y la economía. Con liderazgo, coordinación e inversión sostenida, esta agenda puede convertirse en un motor de desarrollo económico y social para Colombia. Canadá seguirá siendo un socio comprometido con este esfuerzo”, afirmó
Como parte de este intercambio de experiencias y conocimientos, fueron entregados al Gobierno Nacional recomendaciones que promueven la articulación de los sistemas locales de cuidado con el eje programático Milagro Social del próximo Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2026-2030, una prioridad para el bienestar social de la población y el desarrollo del país.
Las recomendaciones comprenden medidas como la creación de un esquema de financiación mixta que reúna recursos de la Nación, de los territorios, del sector privado y la cooperación internacional y un Programa Nacional en Infraestructura de Cuidado. Igualmente, la definición de una entidad nacional rectora del Sistema Nacional de Cuidado y un mecanismo de permanente de articulación Nación-territorio; y la creación de un Sistema Único de Información que integra un Registro Nacional de Personas Cuidadoras y centros de cuidado georreferenciados en articulación con DNP y DANE para orientar la inversión hacia donde hay más brechas.
Estas recomendaciones parten de la realidad de que más de la mitad de los sistemas de cuidado y apoyo locales dependen de recursos propios, lo que limita la continuidad y el escalamiento de los servicios; que la oferta de equipamientos es insuficiente, sobre todo en zonas rurales; parte de los sistemas no tiene acto administrativo que los formalice, y la coordinación entre Nación y territorios es limitada, lo que lleva a que los registros de personas cuidadoras sean insuficientes y a una limitada capacidad para evaluar resultados.
Se espera que a partir de este Diálogo se identifiquen los desafíos y oportunidades de articulación entre las regiones, con el Gobierno nacional y el sector privado para fortalecer la sostenibilidad y alcance de los sistemas locales de cuidado, destacando iniciativas de corresponsabilidad para que la los cuidados sean una columna vertebral del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 y así avanzar hacia un país en el que la prosperidad se traduzca en oportunidades reales para las personas y los territorios.
En el encuentro participaron entidades del Gobierno Nacional participantes del CONPES 4143, el Departamento Nacional de Planeación, la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia, empresas de sector privado, congresistas y gobiernos departamentales, distritales y municipales.
Las regiones ya están actuando
Bajo la premisa de que invertir en cuidado es invertir en desarrollo, empleo y crecimiento, este encuentro promovió espacios de intercambio para que se fortalezcan los mecanismos de financiación y gobernanza de los 24 sistemas locales de cuidado identificados en el país.
Colombia tiene hoy 24 sistemas locales de cuidado: 6 departamentales (Antioquia, Boyacá, Cauca, Nariño, Valle del Cauca), 5 distritales (Bogotá, Barranquilla, Cali, Cartagena y Medellín) y 10 municipales (Bucaramanga, Cúcuta, Cumbal, La Ceja, Manizales, Pasto, Pereira, Popayán, Quibdó, Villavicencio). En cifras, el panorama avanza. Por ejemplo, en Bogotá, desde 2020 se han realizado más de 9 millones de atenciones a 1,08 millones de mujeres y sus familias; en Antioquia, 4.120 cuidadoras han sido formadas y 1.088 mujeres rurales fortalecieron sus negocios, y en Medellín más de 4.500 cuidadoras tuvieron un día de respiro en 2025. En el Valle del Cauca, 33 de 42 municipios incluyeron el cuidado en sus planes de desarrollo, y en Cali 6.715 cuidadoras ganaron 40.257 horas de autocuidado.
Barranquilla suma más de $1.300 millones en créditos para cuidadoras y personas con discapacidad; Manizales, 5.612 horas recuperadas en 2026; y Popayán, Pereira y Tumaco avanzan en la certificación de cuidadoras. En Cúcuta, 76.950 personas han sido atendidas y cerca de 4.200 formadas. El cuidado deja de ser invisible para convertirse en política pública.
Al respecto la secretaria de las Mujeres de Antioquia, Carolina Lopera, enfatizó que las recomendaciones entregadas son «una oportunidad única para fortalecer los modelos de gobernanza entre la Nación y los territorios, de manera que se impulsen los sistemas de cuidado territoriales. Para ello es fundamental contar con una entidad rectora del nivel nacional que coordine el Sistema Nacional de Cuidado, con capacidades técnicas y presupuestales suficientes. Los cuidados requieren un trabajo mancomunado para hacerlos posibles».



