En el marco del Día Mundial del Corazón, organizado cada 29 de septiembre por la Federación Mundial del Corazón, expertos y organizaciones internacionales hacen un llamado a la acción para evitar los millones de muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares (ECV) registradas en el mundo y asegurar que todos accedan a prevención, diagnóstico y tratamiento oportunos.
En Colombia, las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte, responsables de cerca del 23% de las defunciones registradas en el país1, superando otras como el cáncer, las enfermedades respiratorias o las infecciosas.
“Cuidar el corazón no es solo una responsabilidad médica, es un compromiso colectivo. Si logramos cambios sostenidos en hábitos como la alimentación, la actividad física y el control del estrés, podremos construir un futuro más saludable para miles de familias colombianas.”, afirma la Dra. Etna Liliana Valenzuela, Gerente Médico Adium Colombia.
Conoce los factores de riesgo y cómo controlarlos
Hipertensión arterial: La presión arterial por encima o igual a 130/80 mmHg, según las guías americanas, es uno de los principales factores de riesgo para muertes por enfermedades cardiovasculares. Afecta aproximadamente al 35% de la población de 30–70 años en las Américas y muchas personas no saben que la padecen, pues no presenta síntomas. Controlarla puede evitar muertes y discapacidad, siendo la reducción del consumo de sal y tabaco las medidas más efectivas para su disminución. Si se tiene antecedentes familiares o factores de riesgo, la clave es controlarla con más frecuencia.
Colesterol Elevado: Es un enemigo silencioso, ya que daña las arterias y aumenta la probabilidad de infarto y accidente cerebrovascular. Se caracteriza por niveles elevados de colesterol total, LDL (“colesterol malo”) o triglicéridos, y/o niveles bajos de HDL (“colesterol bueno”). En la mayoría de los casos, es prevenible y controlable con cambios de estilo de vida y tratamiento médico oportuno. Para prevenir su aparición se recomienda preferir vegetales y grasas saludables, evitar las grasas saturadas, realizar actividad física diariamente, dejar de fumar y realizarse controles de laboratorio de forma periódica.
Tabaquismo: El consumo de tabaco es un factor de riesgo importante para las enfermedades cardiovasculares, ya que el humo del tabaco es una mezcla que contiene aproximadamente 5.000 substancias químicas, siendo el monóxido de carbono (CO) y la nicotina las dos moléculas más directamente relacionadas con la aparición de las complicaciones circulatorias. La nicotina, en particular, afecta el sistema cardiovascular generando un estado de hipercoagulación, aumentando el trabajo cardíaco, alterando el metabolismo de los lípidos, entre otros efectos nocivos.
Obesidad y sobrepeso: Se estima que la mitad del riesgo de desarrollo de enfermedad cardiovascular asociado con la obesidad está relacionada con sus efectos sobre los niveles de factores de riesgo metabólicos, como presión arterial, colesterol y glucosa. De esta manera, tener un índice de masa corporal (IMC) superior a 30 kg/m², se asocia con un riesgo relativo de enfermedad cardiovascular, un 46 % mayor en hombres y 64 % mayor en mujeres. Mantener un peso saludable, es decir un IMC inferior a 25 kg/m², puede reducir considerablemente el riesgo cardiovascular de una persona.
Inactividad física: Las personas con actividad física insuficiente enfrentan un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, en comparación con quienes realizan al menos 30 minutos de actividad física de intensidad moderada. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos deben realizar semanalmente 150 minutos de actividad física de intensidad moderada o 75 minutos de actividad física de intensidad vigorosa para beneficiarse de la reducción del riesgo de enfermedades no transmisibles y mejorar su salud y bienestar,
Hoy más que nunca, escucha a tu corazón: prevenir está en tus manos.
“Adoptar hábitos saludables, mantenerse activo y alimentarse de forma equilibrada son pasos esenciales, pero la consulta médica periódica sigue siendo clave para detectar a tiempo factores de riesgo y cuidar lo que más importa: tu vida. Porque cada latido cuenta, desde Adium impulsamos el acceso a tratamientos innovadores que acompañan a millones de personas en su camino hacia una mejor calidad de vida” asegura la Dra. Valenzuela.




